De Laurentiis, el «capo» odiado de Npoles: «l gobierna todo. Est loco»


Npoles – Real Madrid (21:00 h.)

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El presidente acumula polmicas y un Scudetto, el del ltimo curso, tras 19 aos al frente del club. «Slo mira por su dinero», dicen en la ciudad.

De Laurentiis, este verano.Alessandro Garofalo / Zuma PressMUNDO

El Grand Hotel Vesubio de Npoles est situado en plena Va Partnope, el ms antiguo de los ncleos de la ciudad, llamada as en honor a la sirena de la mitologa griega. A su izquierda, la Fontana del Gigante. A su derecha, la Villa Comunale, uno de los jardines histricos de la urbe. De frente, el inmenso Golfo de Npoles con el Vesubio en su altar. En las habitaciones de dicho edificio se aloja esta semana el Real Madrid y en una de sus salas principales, en la noche del 10 de octubre de 2019, Aurelio de Laurentiis, presidente del Npoles, despidi a Carlo Ancelotti. Otro pulso ganado por el manitico capo, como le dicen por las decadentes calles de la ciudad, del actual campen del Calcio. Es el que lo gobierna todo.

Aurelio, hijo y sobrino de los productores de cine Luigi y Dino de Laurentiis, naci en Roma pero en su genealoga slo hay sangre napolitana. Y como buen sureo italiano es rocambolesco, estrambtico y pintoresco. Es el dueo de Filmauro y Cinettit Studios, y desde 2004, para desgracia y gloria de los tifosi, mximo accionista de la Societ Sportiva Calcio Napoli.

La ciudad vive el ftbol de una manera pasional y casi eclesistica. Maradona reina en cada rincn de cada calle y desde hace unos meses en el nombre del estadio de ftbol, y aunque a veces los propios napolitanos tienen dudas, nada es ms grande que el Napoli. Uno es el profeta, el club la religin. Y por eso, por ese amor incondicional y desgarrado por el equipo de ftbol y por el propio deporte, Npoles odia a De Laurentiis. Lo explican los taxistas, enrabietados con su presidente por no gastar dinero no slo este verano, sino durante toda su etapa al frente del club, como cuenta Vincenzo. De Laurentiis slo mira por su dinero, no lo gasta en jugadores. Por eso la gente le odia, explica durante un viaje.

Los ultras, siempre contra l

Esa turbulenta relacin con los tifosi tambin la explican los medios locales, tmidos en hablar con nombre y apellidos. Lo hace Enzo Credendino, de CalcioNapoli24 TV: Es el nico que manda. Siempre ha tenido mucho ojo a nivel financiero, pero el tiempo le ha dado la razn, explica. Y es que el ao pasado el destino convirti a los napolitanos en campeones del Scudetto por primera vez desde la poca de Maradona. Su tercer ttulo.

Un trofeo que puso la guinda al sueo de De Laurentiis y que sell la paz con el sector ultra del antiguo San Paolo. Los ultras siempre han estado contra l y le han contestado, resume Credendino, pero lejos de esconderse, el propietario puso su cara delante de los violentos, se reuni con ellos y les termin doblegando con el mismo discurso que usaban contra l: Npoles somos nosotros. Por eso es el capo cuenta una fuente cercana al club.

Para saber ms

De Laurentiis compr el Npoles en Serie C, en pleno drama econmico y social en la ciudad, y lo ha elevado hasta hacerlo campen de Italia, aunque para los tifosi no todo haya sido perfecto. El Scudetto es de Spalletti (actual seleccionador italiano), de Kvaratskhelia y de Osimhen. No de l. l se ha quedado nuestro dinero, seala Jacopo, aficionado, a los pies del estadio Maradona.

Este verano no ha gastado mucho dinero, ha rechazado vender a Osimhen, ha dejado irse a Spalletti y ha elegido l mismo a Rudi Garca, que estaba en Arabia. Quiere demostrar que el ttulo es de l, explica Credentino. Cristiano Giuntoli, mano derecha de De Laurentiis, tambin se fue en julio para fichar por la Juventus, algo considerado alta traicin en el sur de Italia.

Sois unos mierdas

Y es que ms all del ftbol, De Laurentiis es temido en los despachos. Agentes, jugadores y entrenadores que han trabajado en una misma mesa con l dan fe de que es uno de los negociantes ms duros del mundo del ftbol. Est loco, contesta un futbolista que le tuvo bastante cerca. Cuenta otro directivo que en una reunin de la Serie A, se levant de la mesa y les dijo al resto de presidentes: Sois unos mierdas, me vuelvo al cine. Y un agente que negoci con l admite que termin aceptando sus trminos porque es el hombre ms pesado que he conocido.

Investigado por el fichaje de Osimhen por 70 millones, una cifra que en ese momento estaba fuera de mercado, se enfrenta ahora a la necesidad de vender el Bari, club tambin bajo su propiedad, porque ha ascendido a la Serie B. Una polmica fruto del xito, como sus 19 aos en el Npoles campen.