Así afectará el cambio de horario primaveral: tus claves para superarlo

El mes de marzo finaliza con el tradicional cambio de horario primaveral, con el que aprovecharemos los días con más horas de luz. El día del sábado 30 de marzo al domingo 31, los 2 serán los 3. La diferencia entre el cambio de otoño y ahora tenemos una hora de sueño y estas circunstancias pueden afectar el ritmo de algunas personas. Los más sensibles a estos cambios, debido a su menor capacidad de adaptación, son los niños y las personas mayores, lo más importante es el efecto del sueño, ya que estos cambios modifican el bioritmo y la producción de melatonina (esencial para el funcionamiento del sueño). Puedes favorecer la privacidad de estos últimos con luz ambiental anaranjada o evitar la exposición a dispositivos móviles 2 horas antes de dormir. Además, las agresiones del cambio horario de marzo pueden involucrar a otras personas asociadas al nombre de astenia primaveral, lo que no es una patología sin otros traumas adaptativos. Se manifiesta con cierto humor, irritabilidad, mal humor y dificultad para conciliar el sol. La buena noticia es que, al cabo de dos o tres semanas, el cuerpo se adapta. Algunas recomendaciones para afrontar este problema puntual con el fin de recuperar la dieta mediterránea y mantener una vida activa, con actividad deportiva al aire libre, que permita una exposición moderada al suelo. De hecho, con más horas de luz favorecemos una mayor exposición solar, lo que aumenta nuestros niveles de vitamina D, así como la secreción de serotonina, la hormona que regula el apetito y el estado de ánimo, entre otras funciones. En cualquier caso, si quieres cambiar la hora, te ofrecemos algunas recomendaciones para entrar con una mejor tarta en la agenda de mañana: -Lo ideal es que un día antes tengas intención de seguir tu rutina en 15 minutos, en concreto. al irte a la cama. Mantener horarios regulares de llegada y salida. – Evita tomar una siesta hasta que notes que se adapta al nuevo horario. – Practicar ejercicio físico con moderación, pero no antes de la llegada. – Evitar bebidas estimulantes (café, té o alcohol), especialmente durante la segunda mitad del día. -La alimentación también influye. Para conciliar el sol, lo mejor es asegurar comidas ligeras que incluyan frutas y verduras. -El dormitorio, solo para dormir. Evite la televisión y otros dispositivos electrónicos en la casa.