
Si sois personas que en abril queréis gastar un poco más de dinero para ir al mercado, pero además ir a casa se hace para no traer la misma cantidad de comida que en los meses anteriores, es por esto, en buena Medida, El factor climático ha llegado a la factura de tu bolso, a través de la alza de precios de algunos productos básicos de la canasta.
En efecto, el comportamiento mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en abril (0,59 por siglo) se explica principalmente por las principales variaciones en las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas (1,16 por siglo), y Alojamiento, agua, electricidad, gas. y otros combustibles (0,93 por ciento), según revelación de Piedad Urdinola, directora de la danesa.
Le preocupa mucho que este comportamiento pueda mantenerse adecuadamente, según el consejo de algunos analistas de mercado. Para los economistas de BBVA Research en los próximos meses «La tendencia alcista de la inflación anual de alimentos continuará, principalmente por los bajos efectos de comparación de precios de mayo y junio. No es necesario eliminar algunos efectos de factores climáticos sobre los viajes, que pueden generar algunas presiones adicionales sobre el can y mantener variaciones mensuales durante todo el período histórico 2011-2019”.
A nivel de alimentos, se observan presiones a este nivel desde la caja de productos perecederos, lo que resulta en una variación anual de 3,7 por siglo, reflejando un incremento de 575 puntos básicos ante el dato del mes anterior.
Estas presiones proporcionan subclases como frutas frescas, que registran una variación mensual de 5,73 por siglo. El tomate de árbol fue uno de los productos que tuvo una gran variación en su precio en abril, con 22,87 por ciento, junto con moras, 11.07 por ciento; naranja y plátano, con 6,96 y 4,51 por ciento, respectivamente.
Otros productos básicos de la canasta familiar que se ubican entre los costos más altos para los cuatro meses del año fueron el papá, con una variación en sus precios de 9.5 por ciento; también tomate con 6,91 por ciento; hortalizas y legumbres frescas del 1,98 por ciento, entre otras.
Para el Centro de Estudios Económicos, si la alta variación del subgrupo de frutas frescas está asociada a los efectos en los cultivos provocados por el fenómeno infantil, lo cual es «un motivo de incertidumbre porque la presión que genera este rubro se imprime directamente en el efecto negativo». que podría materializarse en las cercanías.
En particular, dentro de los procesos, los aportes negativos a la inflación anual provienen de aceites comestibles, legumbres, maíz y agua, indicó
donde viene
»Durante los próximos meses persisten ciertos factores que podrían afectar la tendencia presentada en aquel momento. En primer lugar, Los efectos del fenómeno infantil empiezan a evidenciarse en el precio de los alimentos y la energía, ya que serán importantes en el seguimiento del comportamiento de este producto. Asimismo, la indexación, como es natural en los primeros meses, conserva su importancia en sectores como llegadas, educación y transporte”, señalaron los analistas de Anif.
Algo que coincide con BBVA Research, que considera que la inflación de alimentos continúa aumentando durante el segundo trimestre del año, provocando que la inflación total tenga un ritmo de descenso durante este periodo. En esto a pesar, la inflación de los alimentos caerá, lo que permitirá que el total a precios de 2024 ronde el 5,4 por ciento.
Piraján, de Scotiabank Colpatria, llora que, Al cierre de año, la variación del costo de vida de los colombianos se ubica en los niveles de 5,5 del siglo, lo que indica que de ahí a fin de año cada avance mensual será mucho más lento que el que se experimentó. en el primer trimestre.
“Lo anterior se atribuye a que es durante el primer trimestre donde se da la mayor parte del ajuste de precios, esto no ocurre durante el resto del año y por eso tiende a que el avance sea menos marcado acá en adelante”, agregó.


